Crisis de Australia y viaje a Nueva Zelanda

Quería escribir sobre la terrible crisis que está viviendo Australia ya que la estoy presenciando de cerca, pero me he dado cuenta que no tengo mucho que contar. Si vives en Melbourne, lo único que notas es un aire terriblemente cargado de humo, irrespirable, una o dos veces cada 15 días . Pero a parte de eso la gente hace su vida normal. Sigue su rutina. ¿Cómo puede ser que medio país esté ardiendo y uno pueda vivir casi sin darse cuenta?

Aunque ahora mismo la gente y los medios están más pendientes del Coronavirus y todo lo que viene de China, la crisis en Australia continua. El fuego que arde desde hace meses, ha arrasado ya más de 11 millones de hectáreas. Más de 1 billón de animales han muerto, una treintena de personas, y miles de casas quemadas. Cómo puede ser que haya gente que ante esta realidad, nieguen el cambio climático?

Podría extenderme hablando de este tema, pero prefiero centrarme en dar a conocer campañas e iniciativas de la gente y/o asociaciones que están intentando luchar contra esta crisis, ya sea con donaciones o con voluntariado.

Ahora mismo las donaciones monetarias son prioritarias para las asociaciones y servicios de soporte que ayudan a todos los afectados por los incendios. El dinero se puede usar de inmediato y puede ahorrar tiempo de gestión y logística a estas organizaciones. También hay voluntariados, pero la mayoría requieren semanas de formación así que el proceso es más largo.

Si quieres ayudar, estas son las asociaciones a las que se puede donar online:

– Cruz Roja Australia (Red Cross Australia)

– Food Bank Australia 

– The Salvation Army

Para dar soporte a los bomberos:

– Servicio rural bomberos de Nueva Gales del Sur

– Bomberos del estado de Victoria

– Brigadas de bomberos rurales en Queensland

– Servicio de bomberos de Australia del Sur

Ayuda a los animales:

– Asociación WIRES

También os quiero compartir una iniciativa privada de los blogueros @abordodelmunudo que han montado un equipo para recaudar fondos. Cada persona que se una donará 1€ al mes. Puedes encontrar la campaña aquí

Todas mis vivencias y mis aventuras las disfruto más teniendo un buen seguro de viaje. Es muy importante saber que estás asegurado ante cualquier imprevisto. Sobre todo por mi forma de viajar: haciendo autostop, durmiendo en tienda de campaña a menudo, haciendo trekings y disfrutando de la naturaleza…Si tienes dudas sobre qué seguro de viaje escoger, te recomiendo Chapka. Uno de los más fiables y a buen precio. Además tiene diferentes tipos dependiendo de tu situación y tu tipo de viaje:

Ahora mismo me encuentro en Nueva Zelanda viajando, en la isla sur. Tenía ganas de volver a la carretera y sentir otra vez la sensación de libertad que me aporta el viajar sin muchos planes y haciendo autostop. 

Desde que aterricé no he estado prácticamente ningún día solo. Coincidí los primeros días con Tom, un amigo de Barcelona que estaba viajando en furgoneta con 2 amigos suyos, así que me “acoplé” unos días con ellos. Mi llegada al país coincidió con un temporal de lluvias enorme que generó grandes inundaciones en el sur de la isla y eso nos privó de visitar uno de los puntos más bonitos de Nueva Zelanda, Milford Sound. Pero siempre hay que ver el lado positivo: me di cuenta que viajar en furgoneta camperizada te da una libertad brutal. Así que este es un plan que tengo pendiente para el futuro. Por otra parte, viví alguna noche que daba miedo en la tienda de campaña, con el viento casi llevándosela volando y lloviendo a cántaros todas las noches. Pero eso no nos quitó las ganas de pasarlo bien y seguir la aventura.

Unos días después me reuní al sur de la isla, en Invercargill, con un amigo belga. Charles ha estado andando con su hermano durante los últimos 4 meses la ruta Te Araroa, que recorre Nueva Zelanda de norte a sur. Un total de 3000km a pie. De locos. Tuve el honor de hacer el último tramo con ellos, de 35km, y cumplí mi misión sin problemas: sacarles fotos mientras hacían saltar el corcho de las botellas de champagne que cargaron hasta el punto final.

A la llegada de la última etapa de la ruta Te Araroa

Desde ese día hemos estado viajando en autostop ya con días soleados. Los neozelandeses están acostumbrados a ello y la gente para a menudo. Hacía mucho tiempo que tenía ganas de visitar este país ya que todo el mundo habla maravillas de él. Pero tenía miedo que mis expectativas fueran demasiado altas y me decepcionase. Sin embargo, no podría estar más impresionado. Las tonalidades de colores que se ven aquí son nuevas para mí. Muchos de los paisajes parecen cuadros recién pintados y la naturaleza es tan abundante que tienes la sensación que no se termina nunca. Y a esto hay que añadir la fauna tan rica que tiene. Si hay algo que agradecer a los gobiernos de Nueva Zelanda es lo estrictos que son a la hora de regular todo lo relacionado con el medio ambiente. Solo así podían conseguir preservar como lo están haciendo este paraíso.

Además de viajar levantando dedo, hemos dormido más de la mitad de los días con la tienda de campaña. Esto te ahorra mucho dinero porque incluso los hostales son caros. Y si tienes un poco de ojo, puedes levantarte con estas vistas, ¿qué más se puede pedir?

Después de unos días viajando así, creedme que aprecias mucho más una cama y una ducha caliente.

Hoy por la mañana me despedí de mi amigo y su hermano y me dirigí a la carretera dirección Nelson, una ciudad costera en el norte de la isla sur, con la intención de levantar dedo. Después de esperar una media hora larga, paró una familia a recogerme. La mujer era de la etnia maorí, los primeros pobladores de Nueva Zelanda. Como es la primera persona maorí que he conocido en el viaje, he aprovechado para lanzarle unas cuantas preguntas y saciar mi curiosidad. Ella, orgullosa, ha respondido con ganas. Este trayecto ha sido el último que haré en autostop ya que en 2 días me subiré a un bus dirección Christchurch para volar de vuelta a Australia. Dejaré Melbourne para mudarme a Sídney, donde espero encontrar trabajo y poder ahorrar los siguientes 3 meses.

Si quieres apoyarme en mi proyecto te agradeceré enormemente si pones tu granito de arena. Lo puedes hacer en el siguiente enlace. El 100% de las donaciones van destinadas a la compra de materiales para las ONG. Los fondos que aun me quedan más lo recaudado a partir de ahora, lo destinaré a proyectos en América Latina para el 2020.

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