Viajar solo: 10 razones para hacerlo

Si has llegado hasta aquí seguramente estés pensando en la posibilidad de viajar solo. Quizá dudas de si estás preparado o no. Puede que te de cierto respeto o “miedo” y necesites leer experiencias de otros viajeros. Déjame que te diga que lo que sientes es totalmente normal. 

Si nunca antes has viajado solo tu cabeza te pondrá obstáculos y pensamientos que harán de barrera para darte miedo y frenarte, para “protegerte”. Siempre que se presenta una nueva situación pasa lo mismo. Cuando estamos a punto de salir de nuestra zona de confort, al tratarse de algo nuevo y desconocido, nuestra mente lo cataloga como “peligro”, cuando en realidad es seguramente “oportunidad”. Pero si eres consciente de ello, y consigues alejar estos pensamientos negativos, verás como viajar en solitario aporta mayoritariamente ventajas. 

En estas líneas intentaré darte razones para viajar solo alguna vez en tu vida y convencerte de que no hace falta tener mucha experiencia para hacerlo, solo ganas.

Viajar solo en Vietnam

Mi primera experiencia

Aún me acuerdo de la primera vez que emprendí mi primer viaje solo lejos de casa, más o menos largo. Fue en Irán, por 3 semanas. La verdad es que antes había viajado solo por Europa, pero fueron pocos días y siempre me esperaba algún amigo internacional en una u otra ciudad. Así que Irán fue realmente mi “estreno”. Y pensaréis, “está loco, nunca antes se había atrevido a viajar solo y se va a Irán”. “Peligro”, “terrorismo”, “guerra”. Seguro que si no has estado allí y solo te has formado una imagen del país a través de lo que se nos cuenta en los medios, estas palabras se te pasarán por la cabeza. Pues déjame que te diga lo lejos que está de la realidad…

Todas mis vivencias y mis aventuras las disfruto más teniendo un buen seguro de viaje. Es muy importante saber que estás asegurado ante cualquier imprevisto. Sobre todo por mi forma de viajar solo: haciendo autostop, durmiendo en tienda de campaña a menudo, haciendo trekings y disfrutando de la naturaleza…Si tienes dudas sobre qué seguro de viaje escoger, te recomiendo Chapka. Uno de los más fiables y a buen precio. Además tiene diferentes tipos dependiendo de tu situación y tu tipo de viaje:

Irán resultó ser un país muy hospitalario. La gente es muy amable y curiosa. Es muy normal ir paseando por la calle y que se te acerque una persona para “entrevistarte” y así poder practicar su inglés. Se sienten excitados de poder hablar con un extranjero y conocer las razones que le llevaron a visitar su país. Están muy agradecidos y te lo demuestran constantemente invitándote a comer, o a sus casas, o acompañándote por la ciudad sin pedir nada a cambio.

Siempre digo que escogí el mejor país para estrenarme en los viajes en “solitario”. Y lo pongo entre comillas porque en realidad casi nunca me encontré solo. Constantemente conocía a gente e incluso me uní a un chico holandés con el que terminaría viajando 10 días. Irán terminaría siendo el aperitivo de mi gran aventura, ya que 5 meses más tarde dejaría el trabajo para irme a viajar por Asia sin billete de vuelta para llevar a cabo mi proyecto solidario.

viajar solo en Irán

Razones para viajar solo

A continuación te daré 10 razones para viajar solo al menos una vez en tu vida. Porque en realidad no necesitas ninguna cualidad concreta que no tengamos todos o que no puedas adquirir poco a poco con la experiencia. Solo suficientes ganas para vencer el miedo:

  1. Libertad de elección: Solo tú eres el dueño de tu viaje. Tú eliges tu camino y no hay nadie que te presione para hacer algo que quizá no te apetece hacer. Cuando viajamos con otra persona o incluso con más de una, cada decisión se tiene que tomar conjuntamente. Hasta la más pequeña. ¿Dónde comemos hoy? ¿En qué hostal reservamos para dormir? ¿A qué playa vamos? Todo, absolutamente todo tiene que pasar por un debate, aunque a veces sea breve. Viajando en solitario tú haces lo que te apetece en cada momento sin tener que rendir cuentas a nadie después. Además es mucho más fácil improvisar durante el viaje. Que has conocido a alguien y te apetece pasar unos días con esa persona o ir a algún sitio juntos? Lo haces. Que te han hablado de un lugar más interesante del que tenías planeado ir? No tienes que discutirlo con nadie. 

  2. Tú defines el ritmo del viaje: Eso es algo muy importante para mí. Cuando viajo, y más si se trata de un viaje largo, odio que me metan presión o que me den prisas. Solo cuando viajo a mi ritmo puedo disfrutar de verdad. A veces viajar con alguien significa adaptarte al ritmo del otro. Ahora no tendrás que hacerlo más. Si te encuentras en un sitio en el que te sientes muy a gusto y te apetece quedarte un par de días más lo haces. Si quieres saltarte una ciudad e ir directamente a otra parte del país, ningún problema. O quizá te apetece lanzarte a la aventura y hacer autostop, aunque se viaje más lentamente. Tú eliges.

  3. Conocer a gente es mucho más fácil: Me acuerdo que en mi primer viaje por Europa con amigos, a los 18 años, tenía muchas ganas de conocer a gente de otros países. Hicimos un Interrail con 8 amigos más y durante 15 días nos pateamos Europa central. Pues mi sorpresa fue que casi no conocimos a nadie. Años después lo entiendo. Cuando viajas con más gente, no te sientes obligado a entablar conversación con otras personas. Tienes a tus amigos al lado. Y además seguramente habláis otra lengua y es molesto tener que cambiar todo el rato. Además los otros viajeros seguramente no querrán molestaros o se sentirán intimidados al estar enfrente de un grupo numeroso. Es verdad que siendo 2 personas también puedes conocer gente fácilmente, pero solo si lo buscas. Viajando solo conoces gente a veces sin ni siquiera tener intención. Hay mucha gente viajando sola que busca compartir todo lo que está viviendo y también practicar el inglés u otros idiomas. Viajar solo no significa estar solo. Al contrario, la mayor parte del tiempo estarás acompañado. Es importante estar predispuesto a conocer a gente y sonreír, eso sí! Y si te apetece pasar un rato solo, tienes la libertad de hacerlo.

  4. Mayor proximidad con la gente local: La gente del país se te acercará más fácilmente si viajas solo. Es verdad que a veces querrán sacarte dinero o venderte algo, pero eso pasará solo en las zonas turísticas. En general, si viajas solo te será mucho más fácil entablar conversación con la gente local y conocer de primera mano su cultura. En mis viajes, me han invitado a dormir muchas veces en sus hogares, o me han regalado comida o bebida. Aunque tengamos prejuicios, la verdad es que la mayor parte de la gente es amable por naturaleza.

  5. Puedes viajar más barato: normalmente cuando viajas con más personas te adaptas a las necesidades/prioridades de los otros. Seguramente llegáis a un término medio y a veces acabas pagando más de lo que te gastarías si dependiera solo de ti. Si viajas solo el único que controla el presupuesto eres tú.

  6. Mejoras tu flexibilidad y tu capacidad para afrontar y resolver problemas: No todo irá como planeabas o esperabas. Como en la vida, habrá contratiempos y al estar solo serás tú quien tendrá que hacerlos frente. Al principio quizá te cuesta y te desesperas por cualquier pequeño problema, pero poco a poco aprenderás a relativizar las cosas y tendrás más capacidad de resolver cualquier imprevisto sin ponerte nervioso.

  7. Más autoestima y fuerza mental: Tendrás mucho tiempo para pensar y reflexionar sobre tu vida, tus valores, tus propósitos. Inconscientemente te verás meditando en cualquier lugar. Porque tendrás tiempo. Estas experiencias te aportarán más autoestima y fuerza mental para afrontar nuevas situaciones en el futuro.

  8. Aprendes a conocerte a ti mismo: Al pasar por nuevas situaciones tú solo y tener que hacer rente a cualquier problema que se te presente, te darás cuenta de habilidades que tenías pero que desconocías. Te sorprenderás de saber que aunque llevas conviviendo contigo mismo desde que llegase a este mundo, el autoconocimiento es un proceso que dura toda una vida.

  9. Priorizar lo importante. Apreciar pequeños detalles: Dicen que no apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Estoy bastante de acuerdo con esta frase. Pero quizá solo hace falta alejarse para darse cuenta. Recuerdo cuando viajaba en autostop y estaba días sin dormir en una cama. O cuando pasas meses sin comer eso que te gusta tanto. O beber un buen café por la mañana. O una ducha caliente por la noche. La sensación que sientes al volver a disfrutar de estos pequeños  placeres es indescriptible.

  10. Superas tus miedos: Como comentaba, poco a poco vas haciéndote fuerte y ganando autoestima. Tus experiencias personales te hacen cada día más seguro de ti mismo y aprendes a superar tus miedos. Te das cuenta que salir de la zona de confort te puede aportar nuevas oportunidades, y aunque pueda dar respeto en un principio, al final descubres que valió la pena por todo lo nuevo que llega a tu vida.

Viajar solo en Nepal

Podría darte más razones para convencerte de que te regales un viaje en solitario. Pero creo que con estas 10 es suficiente. Cada persona es diferente y seguro que encontrarás nuevos motivos. Lo importante es que no te quedes con las ganas y te atrevas a salir de tu zona de confort. Cosas maravillosas te están esperando!

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